Elige el lugar.

Busca un espacio donde estés a gusto y  te brinde paz, esto ayuda mucho a estar más concentrado y ser más creativo. Coloca eL escritorio en la zona de la habitación mas cercana a una ventana, donde podrás recibir ventilación y suficiente luz natural. Crea un espacio que no solo sea visualmente estético, sino que también te represente a ti, llénalo con tu música, tus fotos y recuerdos. No olvides estar rodeado de elementos que te inspiren, como libros y revistas.

La silla.

Se trata del elemento en el cual pasamos la mayor parte de nuestro día. Hay que elegir bien ya que pasarán horas juntos. Para esto existen tres puntos básicos:
comodidad, calidad y diseño.

El escritorio.

El escritorio es el elemento principal, tanto en estética como en función. Marca el estilo de la habitación y pone solución a cualquier problema de espacio. Una cubierta simple, sencilla con cajones ya sea empotrada al muro o con patas te permitirá aprovechar al máximo este rincón

Almacenamiento

Organizar el material de trabajo para tenerlo a nuestro alcance cuando lo necesitemos es esencial. Muchas veces recurrimos a consultar libros, planos o cualquier material que debemos almacenar con orden. Con unas repisas a una buena altura, un gabinete y un archivero donde puedas tener documentos o una impresora son el toque perfecto para tener todo lo que necesitas. Se trata de adaptarlo a como mejor te funcione a ti.

Las plantas.

Es recomendable tener plantas en tu spot de trabajo, una maceta con tu planta favorita siempre te dará un espacio acogedor, tener contacto con la naturaleza te brinda efectos positivos como la reducción del estrés, previene el cansancio, te motiva y purifica el aire.

Organiza tu día.

Tener un lugar donde apuntar tus pendientes es un muy buen paso para lograr una buena experiencia de trabajo en casa, de esta forma estarás al pendiente de tus actividades y podrás tener orden en lo que harás día con día.

Accesorios.

Los acentos son importantes para el espacio, aparte de darle calidez, son un buen toque que integra a todos los elementos. Un tapete donde descansar tus pies, tus aromas favoritos, un cojín que le de un toque único, una vela que te calme, un porta lápices que te provoque inspiración y un cuadro que motive tu trabajo, son siempre necesarios para poder crear tu espacio perfecto.